Hosting de pandereta

Soy alérgico a las empresas de hosting web españolas.

En realidad, no es para tanto. Conozco alguna pequeña empresa española de hosting que se lo curra. Pero, oh casualidad, también dan otros servicios (securización, análisis, etc), por lo que el hosting no es su principal actividad.

Ahora estoy hablando de las "grandes" (y no tan grandes) empresas de hosting españolas. De esas que revientan precios porque, qué coño, somos grandes y no nos viene de darte un hosting web por 4 duros. De las que tienen pasta y departamentos jurídicos y fueron pioneras en dar hosting web a gran escala en este país.

Pues eso. Que, de tanto garantizar, lo único que te garantiza la mayoría de estas empresas son problemas.

Hace años trabajé en una de ellas. Bueno no. O sí. A ver cómo lo explico. Yo estaba de sysadmin en una empresa de servicios. En algún momento adquirieron este "hosting". Básicamente cada semana los $bosses cambiaban de idea sobre si debíamos dedicarle horas o no. Entonces, una semana te ponías, otra no. Lo normal es que las pobres chicas de helpdesk aguantaran a clientes descontentos y resolvieran en lo posible incidencias técnicas y, la semana que me decían que le dedicara no más de 2-3h, lo hacía. Ya podéis imaginar: cuentas hackeadas, los servidores en listas negras de spam con colas de 100mil correos... Quien haya sido cliente seguro que sabe de qué hosting hablo (no sé ni si aún existe)

Pero, batallitas aparte, estoy aquí para hablar de las grandes. Las que te dicen que son "líderes del sector" en infojobs cuando buscan gente. Las que pueden permitirse una categoría de clientes premium. Hay una en concreto de la que recuerdo dos anécdotas dignas de mención. Una cuyo nombre recuerda a un estornudo...

La primera anécdota fue hace unos años. Resulta que, por cosas de la vida, estaba yo en una empresa que tenía varios dominios y hosting web contratados con esta compañía (por cierto, nunca contrates dominio y hosting en el mismo sitio si puedes evitarlo. kaka!)

Un buen día, alguien reventó la contraseña (que no era precisamente algo tipo "pepito1234"), cambió los dominios de nombre y jodió las webs. Como podréis imaginar, esto es un palo para cualquier empresa que base su negocio mínimamente en la red. Y, como teníamos bastante cosa contratada, había un cierto grado premium en la relación proveedor-cliente. Así que llamo a soporte:

- Primero nos dicen que eso es por ir compartiendo la contraseña y que no deberíamos hacerlo (WTF? primero compruébalo, esta contraseña no la tenía NADIE y no era precisamente fácil)

- Segundo, para restablecer servicios nos piden el NIF de la empresa por fax. Y resulta que, como el nombre de la empresa en el NIF difería "ligeramente" con el que a ellos les constaba en su sistema (mismo número de NIF, mismos datos todos EXCEPTO que en realidad el nombre de la empresa tenía un número al final)... "no podían constatar que éramos la misma empresa y así pues no podían restablecernos el panel de control". Que digo yo, si pidieron la copia del NIF al contratarlos, no podrían mirar la copia?

- Total, que el problema era suyo pero te jodes y no te lo arreglamos. Al final conseguimos transferir los dominios a otra compañía (por suerte no habían cambiado los datos y fue relativamente fácil aparte de un coñazo de proceso), se contrató un servidor dedicado y se configuró todo allí. En unas (trágicas) semanas estaba todo online otra vez.

- La gracia vino unos meses despues, cuando tocaba renovar (y pagar) el contrato. Entonces la compañía con nombre de estornudo nos contactó, y parece ser que entonces sí éramos la empresa correcta. Bueno, como imaginaréis, se fueron a tomar por un sitio muy oscuro.

La segunda anécdota es más reciente. Cierta empresa MUY grande tenía una cuenta superpremium de la muerte con la misma compañía con nombre de estornudo. Y resulta que, como tenía una campaña basada en su web, decidió poner dos servidores para su web, para acoger a la gran afluencia de visitas esperada. Y la web tenía conexiones con redes sociales a través de sus correspondientes APIs. Todo muy bonito y muy grande. Hasta que, por supuesto todo estuvo listo para lanzar esa web. Y, como tenía un colega en esta empresa, me llamó para ver si podía aportar algo.

Resulta que los enlaces con las redes sociales, y hasta la misma web, iba unas veces sí y unas no. Y, oh casualidad, cuando sólo dejaban un servidor puesto en vez de dos, esto no pasaba. Gabinete de crisis en el cliente. Los del estornudo echando la culpa a los desarrolladores y desentendiéndose (nótese que el contrato "premium" venía con soporte para estas cosas).

Cualquiera que haya tocado un load balancer en su vida, o que haya configurado varios servidores web para repartir la carga de una web, se imaginará por dónde puede venir el problema. Si conectas a una web con dos servidores A y B a través del A, y tu web (o la API de una red social) genera un token de sesión, y luego en el siguiente click acabas en el servidor B por la razón que sea, ese token no está, así que tienes un bonito error (o en todo caso un comportamiento no esperado).

Pues se conoce que en la empresa del estornudo no son cualquiera. Porque ni idea. Ni puta idea oiga. Echando la culpa a los desarrolladores y nada más. Es que ni explicándoles el problema por escrito, y hasta las soluciones. No sé, un sticky sessions, un filesystem compartido para la información de sesiones aunque sea. Cualquier cutrez. Pues no podía ser.

Por estas cosas y por otras muchas que no caben aquí, les he cogido alergia a los (grandes) proveedores españoles. Que hay más pequeños y decentes, aunque algo más caros? Pues sí, cierto. Que los de fuera no son ninguna maravilla? Pues cierto, pero no son la MIERDA que tenemos aquí (así, también con mayúsculas). El problema es que estos grandes proveedores de hosting van reventando precios a cambio de mierda, y se llevan clientes de los más pequeños que sí saben hacer su trabajo. Estos clientes, si supieran lo que hay, estarían encantados de pagar 4 duros más a otro proveedor más pequeño pero decente.

Que esa es otra, aquí la gente ve que se ahorra dos duros y ya se ve como "gran estratega comercial". Y así van las cosas. Supongo que es justo: un país de pandereta merece un hosting de pandereta, no?

Hala, ya me he quedado a gusto. Otro día, en la sección "país de pandereta", si alguien quiere hablamos de "el modelo español único en el mundo de la consultoría IT" o, dicho de otra forma, "cómo los putos chupópteros han montado empresas de body shopping y han copado todo el mercado laboral de informática".

Si es que, lo mires por donde lo mires, Spain is different. Qué razón tenía Fraga, joder!